WindarMar es el punto de partida ideal para descubrir la riqueza natural y cultural de la costa manabita. San Jacinto forma parte del territorio ancestral de la cultura Japotó, y allí se puede visitar un pequeño museo que resguarda su historia y legado artesanal. A pocos minutos, en Crucita, los más intrépidos pueden lanzarse en parapente y disfrutar de una vista espectacular del océano y un imponente perfil costanero.
Durante los fines de semana, las playas de San Jacinto cobran vida con deportes acuáticos, paseos en lancha y clases de surf, ideales para quienes desean sentir de cerca la energía vibrante del Pacífico.